Los eduardianos de Vita Sackville-West

Los eduardianos de Vita Sackville-West llegó a mis manos a través de una caja literaria. Ha estado algo más de un año en una estantería pero esa espera ha valido la pena. Leerlo ha sido una auténtica delicia. Una joya literaria con la que deleitarse sin prisa.

Este libro fue publicado por primera vez en 1930 y recoge una crítica elegante y detallada de la alta sociedad británica de esa época. La edición que he leído es de la editorial TusQuets y la traductora es María Luisa Balseiro.

El lugar principal de la novela es Chevron, uno de los castillos más importantes de los que aparecen en la novela y según he leído en otros artículos, un ejemplo del profundo dolor que sentía Vita cuando fue expulsada del castillo en el que se crió.

Los capítulos de la novela están divididos por el foco que se hace sobre determinados personajes. En el primer capítulo, Chevron, comenzamos a ubicarnos en las costumbres y fiestas regulares que se daban en este lugar. Además, empiezan a aparecer los primeros indicios de que Sebastián y Viola, los herederos de Chevron, odian las ataduras e hipocresía de la clase social a la que pertenecen.

Dos detalles perfectos para descubrir a Los eduardianos

Dos de los personajes en los que se pone el foco en dos capítulos cada uno, son Anquetil y Teresa. Ninguno de los dos pertenece a la alta sociedad británica. Anquetil es un explorador que tras su aventura por el Polo Sur consigue la atención de la madre de Sebastián y Viola, y por consiguiente, pasa unos días en Chevron. Teresa es la mujer de un médico que, casualidades de la vida, se cruza en el camino de Sebastián.

Gracias a estos dos personajes podemos ver con una mirada más perfilada esos destellos de arrogancia, excesos y lujos.  Son los elementos perfectos para describir tanto lo físico como lo emocional y profundizar en la crítica que recorre las páginas de Los eduardianos.

Aunque Sebastián es el gran protagonista, el peso de Anquetil es tal que sus discursos son de lo mejorcito. Y precisamente esas semillas que siembra en Sebastián lo llevarán a una lucha interna todavía más encarnizada de la que ya tenía al comienzo de la historia.

Las descripciones son muy ricas tanto de la indumentaria como de los detalles del propio Chevron. Sin embargo, no están agrupadas sino que salpimentan la novela de forma que no estorban sino que incrementan la potencia de la atmósfera. Un ejemplo de ello lo vemos en el servicio. Nos explica cómo dentro de los propios criados de las casas señoriales, hay estatus. No tienen la misma condición los trabajadores de Chevron que la de sir Adam.

Es una delicia ver la psicología de los personajes, que aunque son bastantes incluyendo al servicio, está tan bien construida que en pocas líneas podemos hacernos una imagen nítida de ellos. Sus motivaciones y códigos morales no escritos. Como poder tener amantes mientras de puertas para fuera todo sea luz y color. Las apariencias son lo más importante, un escándalo sería la perdición de cualquier familia.

Y precisamente por no montar un escándalo; Sylvia, otro personaje clave en la historia, tendrá que hacer un gran sacrificio que marcará el rumbo del libro.

Otra de las críticas que ruge en Los eduardianos, es la papel de la mujer. Viola es una chica lista y reservada, no encaja, y su madre la fustiga para que sea un florero bien codiciado. Una mujer que solo pensaría en su aspecto y en las fiestas, no en la libertad. Aquí hay un conflicto muy interesante y el resultado, un giro más o menos esperado.

Algunas cositas más

Si te decides a leer Los eduardianos, te recomiendo que lo hagas sin prisa porque la narrativa es espectacular. Me atrevería a decir que incluso mejor que la propia historia.

Vita Sackville-West fue poetisa, novelista y diseñadora de jardines además de quien inspiró el protagonista de Orlando de Virginia Woolf. Es la única persona que cuenta con el orgullo de haber ganado en dos ocasiones el Premio Hawthornden, un premio literario que comenzó brindando apoyo a los escritores del S.XX.

Si te apetece leer Los eduardianos, puedes comprarlo aquí.

Otras reseñas literarias que te pueden interesar son:

Una habitación propia de Virginia Woolf

Solas de Carmen Alborch

Te deseo un día lleno de amor y luz 💛

*Este post contiene enlace de afiliados de Amazon. Te invito a comprar siempre los libros en las librerías de barrio pero si decides que prefieres hacerlo a través de Amazon, adquirirlo con los enlaces que te proporciono me ayuda a monetizar el blog.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

💛️ También te podrían gustar las siguientes entradas:

Mujercitas de Louisa May Alcott

Uno de los libros que tratamos en la primera reunión del club de lectura online, fue Mujercitas de Louisa May Alcott. Esta obra cuenta la historia de cuatro hermanas adolescentes que viven desde la humildad el mundo que les rodea. Su padre está en la guerra, su madre y una criada son los cimientos que quedan en casa. Sin embargo, un desayuno de Navidad cambiará el rumbo de sus vidas y empezarán una relación casi familiar con su vecino, Laurie. Mujercitas adquirió una gran éxito al poco tiempo de publicarse y de ahí, surgió la idea de seguir dándole alas a la historia de estas cuat ...
Quiero leer más

No soy un monstruo y nueva temporada del blog

31 de enero. 31 días después de la lista de los buenos propósitos vuelvo a aparecer por aquí. ¡Hola, amiga! Un sin fin de historias para no dormir o anécdotas para recordar han provocado que mis teclas no tuvieran la vida que a mí me gusta. ¿Un 31 de enero también es buen momento para empezar, no? Y sino, como soy la reina de este cortijo, así lo decreto. Si te has perdido alguno de los libros de la temporada anterior te dejo el enlace aquí. ¡Comienza la nueva temporada en el blog! Quiero leer más

Correr Comer Vivir de Scott Jurek

Hace un par de años, leí Nacidos para correr, el primer libro en el que descubrí a los tarahumaras y a Scott Jurek, el autor del libro Correr Comer Vivir. De ese viaje tan intenso por las carreras de ultradistancia y la cultura tarahumara, me quedé con la magia de sonreír mientras daba cada zancada. Desde entonces, intento llevar esa sonrisa en mis entrenamientos o en las carreras. Ese pequeño gesto cambia mi actitud mientras corro y me ayuda a recordar que es un privilegio poder colocarme las zapatillas y sentir la naturaleza vibrando a mi alrededor. También he implementado ese sutil ...
Quiero leer más

Más allá del invierno de Isabel Allende

¡Qué maravilla! Isabel vuelve con una narrativa desenfadada y llena de matices e ironías que dibujan una sonrisa constante y alguna que otra carcajada. Si llevas algún tiempo por aquí, sabes que me encantan las novelas de Isabel Allende. Ya comenté en el blog  La ciudad de las Bestias y El cuaderno de Maya. Ahora con Más allá del invierno he vuelto a disfrutar del estilo único de esta autora chilena. Después aprendió a cuidar sus recuerdos, incluso los más penosos, porque sin ellos sería como si nunca hubiera sido joven, nunca hubiera amado, nunca hubiera sido padre. Si el pr ...
Quiero leer más