Monsieur Ibrahim et les fleurs du Coran

livre en français

La reseña en español un poquito más abajo 🙂

Cette semaine, j’ai lu Monsieur Ibrahim et les fleurs du Coran et avec ce livre je commence une nouvelle division dans le blog: Livres en Français.

Je suis traductrice (Anglais, Français et Portugais > Espagnol) et je veux encourager la lecture dans autres langues. Lire est un des meilleurs outils par apprendre ou s’améliorer notre connaissance d’une culture et aussi, de sa langue.

On y va!

Titre: Monsieur Ibrahim et les fleurs du Coran

Auteur: Eric-Emmanuel Schmitt

Maison d’édition: Éditions Albin Michel

Notation: 4 sur 5

Synopsis

À treize ans, Momo se retrouve livré à lui-même. Il a un ami, un seul, Monsieur Ibrahim, l’épicier arabe de la rue Bleue.

Mais les apparences sont trompeuses.

La rue Bleue n’est pas bleue. L’Arabe n’est pas arabe et la vie n’est peut-être pas forcément triste…

Analyse du livre

Monsieur Ibrahim et les fleurs du Coran est un livre petit mais non simple. Il y a beaucoup de détails qui le donnent force à l’histoire.

Selon moi, la part plus intéressante est le reflet de l’innocence du personnage principal. Sa vie est très dure. Ses parents lui abandonnent et il seulement veut être apprécié pour quelqu’un.

La complicité et les enseignements que Monsieur Ibrahim lui donne, sont très précieux. À mes yeux, ce sont les raisons par lesquelles il ne finit pas mal.

L’humour caustique est fondamental dans l’histoire, par exemple:

–Avez-vous le permis, monsieur?

–Bien sûr.

Et là monsieur Ibrahim sortit de son portefeuille en maroquin un document qui devait dater, au minimum, de l’époque égyptienne. Le vendeur examina le papyrus avec effroi…

Il n’y a pas de doute que ce type d’humour adoucit la gravité de la réalité du protagoniste.

D’autre chose importante est le symbolisme. Il reflet un quartier de Paris parfaitement sans avoir beaucoup de détails: le type de rue et le surnom de Monsieur Ibrahim, l’Arabe.

Reseña en español

Título: El señor Ibrahim y las flores del Corán

Autor: Eric-Emmanuel Schmitt

Traductor: Alex Arrese

Editorial: Booket

Puntuación: 4 de 5

Sinopsis

En los años sesenta en París, Momo un chico judío con tan solo 13 años se encuentra completamente solo. Sin embargo, con el paso de los días se hace amigo del tendero árabe de su calle, la calle Azul. Pero las apariencias nunca muestran la verdad. Ni el Señor Ibrahim es árabe, ni la calle Azul es azul y probablemente Momo tampoco sea judío.

Análisis de la obra

Esta novela cayó en mis manos por casualidad y desde la primera línea me pareció impactante. Choca leer que un niño con 13 años rompe su hucha para irse de putas nada más empezar. Así, sin anestesia.

Sin embargo, es un gancho que te invita a descubrir porqué lo hace y cómo es su núcleo familiar. He leído la novela en francés pero aún así se comprende fácilmente. Es muy rica en vocabulario. El uso de sinónimos y la precisión de los términos consigue que en muy pocas páginas, tan solo 79, obtengas todo el esplendor y la calidad de una novela más detallada.

La inocencia de Momo, el protagonista, es uno de los aspectos que me pareció más interesante. Su vida es tremendamente dura. Primero su madre lo abandona y después lo hará su padre. Y a pesar de todo la rabia está contenida. Solo desea que alguien lo quiera.

El humor que pulula por toda la novela es excelente. Ayuda a dulcificar el horror familiar.

–¿Tiene carné de conducir, señor?

–Por supuesto.

Y en ese momento el señor Ibrahim saca de su cartera marroquí un documento que debía de ser, como poco, de la época egipcia. El vendedor examina el papiro con miedo…

También tiene bastante importancia en la obra el simbolismo. En él se refleja un barrio de París con tan solo unas pinceladas como por ejemplo que el término “El Árabe” haga referencia a las tiendas que siempre están abiertas y en las que puedes comprar casi cualquier cosa.

Más cositas sobre el autor

Eric-Emmanuel Schmitt (28/03/1960) es sin duda uno de los autores del teatro francés más representado no solo en su país sino también en el extranjero. Sus obras han llegado a ver la luz en más de 30 países.

Esta novela fue un gran éxito teatral en Francia e incluso dio el salto a la gran pantalla. Es la segunda novela de la Trilogía de lo Invisible.

¿Te animas a leer este libro?

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A ti y a ti, gracias por dejarme besarte con letras.
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Trabajar en pareja y no acabar en divorcio

trabajar en pareja y disfrutar

-Amor, ¿te gustaría trabajar conmigo?

-¿Contigo en la misma oficina? Pero es que entonces vamos a estar 24 horas pegados.

-¿Y cuál es el problema?

Si tienes la suerte de que tu pareja se dedique a tu mismo campo profesional o a uno que complemente tu trabajo, probablemente te has planteado en algún momento hacer algo juntos y porqué no, en el mismo espacio.

Trabajar con tu pareja puede ser la caña o el peor de los infiernos si no se gestiona de forma adecuada. Llevo trabajando con Loren desde que nos conocimos y es algo a lo que no queremos renunciar. Por eso quiero contarte cómo trabajar en pareja y no acabar en divorcio.

Respeta el espacio y el orden

Loren y yo nos conocimos trabajando para la misma empresa. Él en el equipo técnico y yo en el de atención al cliente aunque compartiendo la misma oficina. Vamos, que nos veíamos de una mesa a la otra. Sacar los requisitos diarios conviviendo con otros compañeros y tu pareja es posible aunque muchos jefes no se lo crean.

Después de dejar ambos nuestro trabajo y aunque ahora mismo trabajamos en proyectos diferentes, compartimos despacho o lo que es lo mismo, la habitación de al lado al dormitorio. A este espacio lo llamamos la oficina independientemente de que esté en nuestra casa. En esa oficina solo estamos él y yo y para añadirle más leña al fuego, compartimos aficiones. Sí, pasamos muchas horas juntos y no nos pesan.

Partimos de la base respetar el espacio del otro. Estar en un mismo lugar físico no implica ser una lapa o hablar como cotorras.

Durante nuestra jornada cada uno está a lo suyo e intentamos no interrumpir al otro salvo casos necesarios. De esta forma la concentración es constante y tu pareja puede llegar a ser invisible.

Otro aspecto importante del espacio es el orden. Mantén tu mesa ordenada y evita que tus papeles, frases motivadoras o taza del café acaben en su mesa. No solo tendrás un espacio visual más cómodo sino que ahorrarás discusiones.

Viva la comunicación

Quienes me conocen dicen que tengo mucha necesidad de comunicación y que por eso escribo y hablo tanto. Precisamente cuando escribo no me gustan las interrupciones. Para evitar que en un momento creativo Loren me diga “¿quieres un café?” seguimos una estrategia visual de comunicación.

Si hay una cartulina roja sobre la mesa de alguno de los dos, quiere decir que está en un momento que necesita al máximo concentración y salvo que se esté incendiando la casa no se puede molestar. Si la cartulina es verde, vía libre.

Hay quienes prefieren establecer un horario en concreto para esos momentos de mayor flexibilidad. A mí personalmente no me convence porque cuando estás inmerso en una tarea creativa puede que necesites más tiempo o quizás menos. La creatividad no se rige por un horario estricto.

Reuniones y llamadas a otra sala

Parece de cajón pero a veces lo más simple no se ve. Si tienes una llamada o reunión es imprescindible hacerlo en otra sala. Con las reuniones parece más claro pero quizás no tanto con las llamadas.

Aunque tu pareja esté hablando con otra persona y sea incluso de un tema que ni te va ni te viene, como lo haga en la misma habitación en la que estás trabajando acabarás poniendo la oreja y adiós concentración.

Esto también se puede aplicar a otras empresas. Si no es necesario que el resto de personas que trabajan contigo lo escuche, atiende esa llamada en otro sitio.

No se habla de trabajo fuera de la oficina

Esa norma me parece fundamental aplicarla incluso con tus propios compañeros. Si de verdad quieres estrechar vínculos evita el tema recurrente del trabajo.

Si es algo imprescindible, fecha una reunión no tu tiempo de ocio. Cuando te pasas todo el día hablando de trabajo y trabajando codo con codo con tu pareja, llega un punto en el que parece que no haces otra cosa que trabajar.

Seguro que tienes vida más allá de tu trabajo. Aprovecha para recargar pilas, charlar de tus aficiones o de ese libro que tienes entre manos. Lo que sea, incluso aboga por el silencio pero no caigas en la tentación del monotema.

Cada reunión tiene un sentido y un orden

Loren es más callado y yo hablo por los codos. Si cuando hacemos una reunión de trabajo no estableciéramos previamente de qué vamos a hablar y por qué es necesario, terminaríamos haciendo la lista de la compra e intentado recordar si habíamos puesto la lavadora o no. En definitiva, perdiendo el tiempo.

Una de las reuniones que solemos hacer es comprobar cómo va mi proyecto, sensaciones, etc. Él me ayuda no solo con la parte técnica sino también con su experiencia y visión emprendedora. Estas reuniones además se hacen fuera de su horario laboral habitual. No tiene lógica que para ayudarme a mí descuide sus tareas.

Trabajar con tu pareja es muy placentero y gratificante. A mí parecer todavía más si el proyecto que tenéis entre manos es fruto de los dos. Ese es una de los puntos que me gustaría conseguir en mi vida, crear un producto con Loren. ¡Todo se andará!

Que no falten los besos y la empatía

Días malos, retorcidos y muy jodidos tenemos todos. No lo pagues con tu pareja. Todos los problemas que no sean de salud no son realmente importantes. Antes de montar en cólera porque se ha olvidado hacer tal requisito, respira.

Empatiza con las emociones de tu pareja. Emprender no es fácil y la comprensión y el apoyo son clave tanto para sacar un proyecto adelante como para crecer como equipo.

Y por supuesto, los besos siempre alegran cualquier día marronero.

Respeta tiempo y espacio, crea tus propias estrategias y por supuesto no descuides tu relación.

Y tú, ¿qué trucos tienes para trabajar en pareja?

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Reseña literaria: Mi vida (no del todo) perfecta

Título: Mi vida (no del todo) perfecta

Autora: Sophie Kinsella

Traductora: Patricia Valero Mous

Género: Chick-lit

Editorial: Ediciones Lince

Puntuación: 3,5/5

Sinopsis de Mi vida (no del todo) perfecta

Apartamento en Londres, trabajo con estilo y unas publicaciones de Instagram de lo más festivas. ¿Quién no diría que Katie Brenner tiene una vida perfecta? Resulta todo lo contrario, un trabajo frustrante, un piso compartido enano y un montón de mentiras más que esconde en sus redes sociales. Pero cuando las cosas parecían que no se puedan apretar más, la vida le da un revés. Su quisquillosa jefa la despide con muy poco tacto y su vida londinense se viene abajo.

A Katie no le queda más remedio que volver al campo con su familia que justo acaba de lanzar un nuevo negocio, un camping glamuroso o glamping. Para poner la guinda al pastel, una de los primeros clientes de este exclusivo lugar es su exjefa y con ella vuelve a empezar la montaña rusa.

División del libro

Mi vida (no del todo) perfecta tiene dos partes diferenciadas. En la primera, Katie expone su día a día. Cómo soñaba con una vida perfecta en Londres y lo que tiene realmente. Con ello ya lanza un mensaje muy claro que se propaga por todo la novela, no todo lo que se muestra al mundo es idílico.

La segunda parte arranca cuando tiene que volver a la granja de su familia con un saco de mentiras. Me gustó mucho esa diferenciación de las dos “vidas” de la protagonista. Va al grano.

Los capítulos son rápidos y no con demasiadas páginas. Así que si quieres empezar a adentrarte en la lectura esta novela ligera puede ayudarte 😉

Personajes reales

Los personajes que forman parte de todo este entramado son tremendamente reales. Creo que incluso puedes ponerle cara a más de uno.

Tienen sus propios problemas pero los proyectan de formas muy diferentes. Los prejuicios y el aparentar son una de las piezas.

Además, la personalidad de cada uno de ellos es muy distinta. En los principales sí se da algo más de descripción pero no en los secundarios o extras. Sin embargo, son tan acertados los adjetivos que no necesitas más.

Toques de humor e ironía

Para mí una de las cosas más chulas de esta lectura han sido los toques de humor e ironía. Ya el título Mi vida (no del todo) perfecta, crea un juego de palabras que anticipa la crema del pastel.

Las gran mayoría de escenas son cómicas, incluso algunas destornillantes. Pero no hay que olvidar que todo esto introduce una crítica, la vida no es perfecta.

Las vidas de Instagram no son reales. Un ejemplo de ello es como algunos de los personajes se ciegan con ciertos productos solo porque la marca los vende como orgánicos.

Lenguaje desenfadado

En una novela así no hay hueco para un lenguaje serio. La agilidad verbal, las frases con gancho o las expresiones pegadizas como personas galleta dan forma a la historia.

Algunos términos más técnicos como branding se repiten. No hay que olvidar que el trabajo que los une es la publicidad. Sin embargo, aunque no tengas ni idea de este tema no te van a entorpecer la lectura.

Mi opinión personal

He leído Mi vida (no del todo) perfecta en dos días. Quizás los días más estresantes de los últimos meses y ha sido un regalo. Me he reído muchísimo y he estado enganchada para ver cómo terminaba la vida no perfecta de Katie.

También es cierto que con algunas escenas veía cierta similitud a experiencias laborales que he tenido. En esos casos la carcajada era doble.

Este tipo de género lo considero ligero y me pirra introducirlo entre libros más densos, como la novela histórica, o cuando estoy completamente saturada y solo quiero desconectar.

Más cositas sobre la autora

Sophie Kinsella @sophiekinsellawriter es una de las escritoras más exitosas de Reino Unido y un icono dentro del género chick-lit. Es mamá de otros bebés literarios como No te lo vas a creerLa reina de la casa ¿Te acuerdas de mí?
Sus anteriores trabajos fueron publicados en España gracias a la editorial Salamandra y este con Ediciones Lince.
¿Has leído algo de esta autora? ¿Te gusta el género chick-lit?

Recuerda

Puedes encontrar las reseñas de otros libros aquí. ¡Me encanta cuando me das tu opinión sobre ellos!
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Libro en papel o eBook, ¿cuál es tu formato?

ebook o libro en papel

–Amor, ¿compramos ese libro?

–¿Otro más? Pero si tienes un montón pendientes en la estantería.

–Lo sé, pero necesito ese libro.

–¿Y si lo compramos en eBook que sale más económico y también lo puedes subrayar?

Seguro que esa conversación la has tenido alguna vez con tu pareja, madre o amigos. Incluso me atrevería a decir que contigo mismo. Una encarnizada lucha entre tu parte amante de los libros y tu parte ahorradora.

Leer siempre es beneficioso independientemente del formato en el que se haga. Lo realmente importante es leer porque sí, hay un libro para cada persona, solo hay que saber encontrarlo.

El libro en papel tiene muchos más adeptos. En España se venden más libros en papel que en formato digital. Los editores están de enhorabuena al conseguir encadenar en el pasado 2016 su tercer año de subida con 2.317 millones, el 2,7 % más que en 2015. Los libros en formato eBook también están al alza con un incremento del 1,5 %.

Beneficios del libro en papel

  1. Se puede coleccionar. Para los amantes de los libros la posibilidad de poder crear su propia biblioteca en casa, mostrarla y volver a disfrutar de releer antiguos libros es todo un placer. Una sensación disfrutona se dispara en el momento de ver los libros y recordar los momentos vividos con ellos, cómo llegaron a tus manos, etc.
  2. Una experiencia más personal. Su olor, el tacto de pasar las páginas, usar marcapáginas o doblar la esquina, escribir en los márgenes o subrayar citas. Son manías o costumbres que hacen que la relación con el libro entre una persona y otra sea completamente diferente.
  3. Su funcionamiento es sencillo. No hay que ser un erudito en informática o tecnología. Solo necesitas abrir el libro y comenzar a leer. Es ideal sobre todo para personas mayores que no saben desenvolverse con los nuevos gadgets.
  4. Se recuerda mejor en papel. Hay estudios que demuestran que para nuestro cerebro es más fácil retener y procesar la información que lee a través del papel que por un medio digital.
  5. Nunca se acaba la batería. Con los libros en papel está la tranquilidad de poder leer en cualquier momento y lugar sin tener que estar preocupados de cuánta batería le queda. Son inagotables.
  6. Se puede prestar. No solo puedes disfrutar tú mismo del libro sino que se lo puedes prestar a un amigo o familiar para que descubra esa historia que te han impactado tanto. Con los libros digitales al compartirlos hay veces que se llega a incumplir la legalidad y probablemente sin tener conocimiento de ello.
  7. El placer de descubrir nuevos libros. Sumergirse en una librería o biblioteca, ojear los títulos incluso leer alguna parte de libro, dejarte aconsejar… son detalles que hacen que comprar un libro sea algo más intenso que el simple hecho de la compra, es todo un descubrimiento potencialmente emocional.

Beneficios del eBook

  1. No ocupa espacio. Se acaba el problema de buscar espacio en casa o reorganizar las estanterías para guardar las libros. El eBook utiliza un almacenamiento en MB, no de forma física.
  2. Cómodo para transportar. Puedes llevar cientos de libros en un mismo aparato sin acarrear con su peso. No ocupa casi volumen así que es muy fácil guardarlo en cualquier bolso o mochila y tenerlo siempre a mano.
  3. Es inmediato. No es necesario esperar a que abra la librería y desplazarse hasta ella. En el mismo momento que quieres el libro lo puedes comprar y empezar a leer.
  4. Es más barato. Normalmente es más barato que el libro en papel, ronda los 9,5€ de media. Hay que tener en cuenta que algunos dispositivos sí que son muchísimo más caros que muchos libros en papel. Echa cuentas y decide 🙂
  5. Puedes leer el mismo libro en diferentes dispositivos. Gracias a la sincronización con la nube puedes leer un mismo libro en cualquier dispositivo. Es decir, si te has dejado el eBook en casa pero lo tienes sincronizado con el móvil puedes seguir disfrutando de él.
  6. Conoce tus gustos. Las plataformas de venta de libros electrónicos te sugieren libros según tus lecturas. Es más, Amazon revela que la lista de libros más vendidos no concuerda con la de los más leídos y por eso usan esa información para sugerir otros títulos.
  7. Algunos tienen su propio aporte de luz. Se acabó estar con la linterna o la lamparita encendida ya que muchos de los soportes digitales tienen su propia luz.
  8. Es adaptable. Se puede cambiar la tipografía, la intensidad de la luz y además muchos traen referencias o vídeos incrustados que se pueden consultar para completar la lectura.

Mi opinión personal

¡Me voy a mojar! Mi perdición son los libros. Siento mucho más intensa la historia si la leo en un libro en papel. El olor, el tacto potencian las emociones. Además, me fascina subrayar frases que me hayan hecho vibrar y dejar alguna nota para volver a leerla por azar.

Reconozco que he empezado a usar el eBook para temas profesionales o de desarrollo personal. Son libros que siempre llevo encima y aprovecho cualquier hueco para seguir aprendiendo.

A nivel profesional cuando hago una crítica o reseña literaria, sigo prefiriendo el papel. Todas las dudas que me surgen en la lectura, ideas que se desprende, anotaciones… las hago en el libro. También les añado post-it que me ayudan a ordenar y encontrar los elementos clave.

Te puedes imaginar que los libros con los que trabajo acaban como un arcoíris 🙂

Y a ti, ¿en qué formato te gusta leer?

Gracias por dejarme besarte con letras.

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Reseña literaria: El secreto de la orquídea

el secreto de la orquídea libro

Título: El secreto de la orquídea

Autora: Lucinda Riley

Traductora: Patricia Orts García

Género: Novela rosa

Editorial: Debolsillo

Puntuación: 4/5

Mi opinión personal

Antes de que te adentres en conocer todos los pormenores de la reseña literaria de El secreto de la orquídea, quiero aclarar algunos puntos.

La novela rosa no es precisamente un género que me apasione, más bien diría que me satura tanto drama. Formo parte del club de lectura “Lectoras Cotorras” y esta era nuestra lectura de septiembre.

Aunque no es un libro que me ha maravillado, he intentado ser lo más objetiva posible con la reseña. No pensar en mi propio gusto sino en lo que espera el público que lee este tipo de novela y si cumple con esas expectativas. De ahí que le haya dado buena nota a pesar de que no sea de mi estilo 😉

Dicho esto, solo me queda añadir que cualquier reseña que encuentres en este blog sigue esas mismas premisas. Incluso las de las colaboraciones con editoriales. Mis valores son claros, opinión libre y objetiva venga de donde venga la novela.

Sinopsis

El invernadero de Wharton Park que cuidaba su abuelo, el jardinero fiel de los Crawford, era el lugar más mágico para Julia Forrester cuando era una niña. Varios años después, el destino le hace volver a este maravilloso jardín en el momento más doloroso de su vida. Pero lo que se encuentra no es ni la sombra de la belleza que Wharton Park proyectaba. Su heredero, Kit Crawford, ahogado por las deudas de sucesión y reformas decide poner la finca en venta.

Mientras crea una subasta para todos los enseres de valor, encuentra un diario que sacará a la luz el gran secreto escondido de los Crawford. Dos historias de amor que cruzan Tailandia e Inglaterra desde los años tres, pasando por las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, hasta el presente.

Análisis de El secreto de la orquídea

División del libro

El secreto de la orquídea abarca dos historias de amor vividas en tiempos diferentes. Esa división está claramente marcada a lo largo de las páginas de la novela gracias a los cambios de narrador.

La mayor parte de la historia que arranca en los años 30 viene marcada por los recuerdos de la abuela de la protagonista. Elsie destapa esos recuerdos a su nieta con la aparición del diario. Siente que no le queda de otra si no quiere que saque unas conclusiones equivocadas.

Por otro lado, la vida de Julia se centra en el momento presente y en todo lo ocurrido desde su gran tragedia familiar. En algunas escenas también se recurre al flashback con ella. Principalmente, para rememorar los días vividos con su abuelo en el invernadero de Wharton Park.

A pesar de los cambios temporales, la historia fluye y es difícil que el lector se pierda. Es más, cada vez que hay un cambio, este está indicado ya sea porque el personaje indica que va a comenzar a narrar una historia o porque al inicio del capítulo aparece la fecha y lugar.

Mi objeción en este ámbito es que muchos de los recuerdos que cuenta Elsie ni siquiera estaba ella presente. Me cuesta llegar a ver que alguien que no formó parte de la historia directa pueda describirla con tanto lujo de detalles.

Personajes cargados de drama

Todos los personajes que aparecen en la historia llevan atados un drama emocional. Quizás este aspecto hace que el libro parezca una auténtica telenovela.

Cada uno de los problemas tienen grados de importancia diferentes. Sin embargo, todos suman para que el lector pueda empatizar e interiorizar la historia.

Están bien marcadas las personalidades y eso facilita mucho la lectura. Como pega, el lenguaje que utilizan e incluso algunas acciones no me cuadran para la época. 

Evitando desvelar nada, solo diré que dos jóvenes se van a la cama sin pasar por el altar en una sociedad en la que no era lo normal. Cuando llegué a esa escena se me hizo rara y ya pude adelantar lo que iba a ocurrir después.

Nivel de intriga medio-alto

Durante todo el libro hay un sinfín de conflictos, problemas y giros que mantienen la intriga de forma continua. Cuando parece que se ha solucionado uno, de golpe llega otro.

Algunas de estas piedras en el camino se pueden vislumbrar. Otras, como el giro final y seguramente el más potente, cuesta imaginarlos. Tienes la sensación de que falta un golpe y lo esperas pero no imaginas que sea precisamente ese.

Un acierto es que todos los conflictos quedan resueltos, hasta los más pequeños. De esa forma la historia queda cerrada y completa. 

A pesar del volumen de páginas, no hay grandes descripciones. Eso agiliza la lectura y ayuda a que ocurran más acciones. No son excesivas pero sí muy marcadas. Detalles que hacen hincapié en un punto determinado como por ejemplo, el río de Tailandia que se ve desde una habitación de un hotel o el clima terrible de Inglaterra.

A quién va dirigido El secreto de la orquídea

Como lector, no quería incluir este apartado entre los primeros para que sacaras tus propias conclusiones. En mi opinión, esta novela tiene claramente un público femenino. No uno cualquiera, sino mujeres a las que les apasionan las historias de amor que se enredan más que los cascos de música cuando los necesitas, y que siempre acaban con un final feliz.

¿Lees habitualmente libros que se salen de tus géneros favoritos? ¡Cuéntame!

Recuerda

Si te interesa comprar la novela El secreto de la orquídea puedes hacerlo desde cualquiera de los enlaces de esta reseña. Te lo vuelvo a dejar aquí.

Formo parte del programa de afiliados de AmazonLo que quiere decir que a ti te sale igual de precio pero a mí me dan un pequeño porcentaje de la venta si se realiza mediante ese enlace 🙂

¡Ah! Y si te ha gustado, no dudes en compartir en tus redes sociales o con otros lectores.

A ti y a ti, gracias por dejarme besarte con letras.

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Reseña literaria: El año en que salvé a Einstein

el año en que salvé a Einstein

Título: El año en que salvé a Einstein

Autor: José de la Peña Aznar

Género: Novela histórica

Editorial: Caligrama

Puntuación: 3/5

El año en que salvé a Einstein es un libro que recibí gracias a la colaboración con Edición Anticipada. La novela histórica se ha colado entre mis favoritas junto con la fantasía y el thriller. Por eso cuando me ofrecieron este género acepté encantada.

Sinopsis del libro

Jan van Hoff, policía judicial belga, está recuperándose en el verano de 1927 de un nuevo brote psicológico después de la experiencia traumática que vivió 10 años antes en la Gran Guerra. A su regreso al trabajo recibe la orden de proteger el quinto Consejo Solvay de Física en Bruselas. Un acontecimiento privado que reúne a los mejores científicos del momento. El viaje científico y cultural en el que se embarca el protagonista para descubrir los entresijos de los participantes de la reunión junto con las posibles amenazas, harán que este libro entrelace la vida del protagonista junto a la de Eisntein para siempre.

Dos tramas, dos tiempos diferentes

Es un libro lleno de datos. Consta de dos tramas, el pasado del protagonista y el desarrollo del Congreso Solvay de 1927. La historia del protagonista arranca en 1917, el momento de la guerra donde sufre una neurosis de combate que arrastra durante años.

La coincidencia de que la reunión se celebre en la misma fecha, pero 10 años después de la crisis del protagonista, hace que evoque los recuerdos de esos tiempos para mostrarlos al lector sin que sean bruscos. Además, con la excusa de la inexperiencia del protagonista en temas de ciencia, se desarrollan las explicaciones más teóricas y quién es cada uno de los científicos que acuden a la reunión.

Gran carga de datos históricos

He revisado la gran mayoría de datos históricos y concuerdan con lo que se expone en el libro. Dicha reunión fue la más famosa de todas las que se han celebrado y cuenta con alguna anécdota. Es muy interesante toda la información que se vierte en el libro aunque en algunos casos puede llegar a ser excesiva.

Tal carga de datos, nombres y conceptos físicos reduce el número de lectores. Además, el ritmo de la historia es lento y no despierta una gran intriga por saber qué le pasará a Einstein. También es cierto que personalmente me pareció interesante profundizar en ciertos aspectos que desconocía antes de leer el libro como la propia reunión.

Aspectos a mejorar del libro

Según mi opinión, los aspectos a mejorar serían la diferenciación de las voces de los protagonistas. Parece que todos tienen el mismo carisma a lo que hay que sumarle la complejidad de los nombres y el gran número de científicos que se reunieron.

Esa diferenciación agilizaría la lectura y los cambios de escenarios 🙂

Recuerda que puedes descubrir otros libros aquí.

A ti y a ti, gracias por dejarme besarte con letras.

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Mis ocho trucos para redactar bien y con cariño

trucos para redactar bien

El año pasado lancé un proyecto de copywring. Unos meses después lo cerré para poder poner mi foco solo en la literatura y la enseñanza. Algunas de las publicaciones que hice respecto a la escritura o la creatividad, me apetece mucho que estén aquí 🙂

Redactar es un arte y un camino que destapa la caja de la creatividad. Estoy segura de que este post te va a venir genial tanto si escribes como afición o si forma parte de tu carrera profesional.

Redactar con buen gusto, teniendo un estilo propio y por supuesto sin faltas de ortografía, no es algo que se consiga en dos minutos. Requiere de tiempo y mucha práctica.

Algunos escritores o redactores prefieren escribir en momentos de gran inspiración o en los que la creatividad fluye sin mesura. Sin embargo, la gran mayoría tiene un sistema casi mecánico para que sus textos sean potentes.

Cuando empecé a escribir también pensaba que tenía que esperar a que las musas hicieran su aparición mágica y comenzar a teclear como si no hubiera un mañana. Vamos, como si estuviera poseída. Un gran error.

Los siguientes trucos son parte de mi forma de trabajar, lo que a mí personalmente me funciona. De corazón espero que te ayuden a crear tu propia estrategia.

¿Preparado?

Mis ocho trucos para redactar bien

Escribe cada día

Si quieres hacer un maratón entrenas unas cinco veces en semana, pues si quieres redactar bien también debes practicar. Es más, no solo unos días a la semana sino todos. Escribir todos los días hace que tu mente interiorice esa acción y la convierta en hábito.

Los comienzos siempre son duros. Para que no reine la pereza ni el caos, te aconsejo que fijes un horario y un lugar para escribir. Por ejemplo, puedes empezar el primer mes escribiendo 30 minutos al día mientras te tomas un café.

Recuerda, se necesitan 66 días para crear un hábito, no 21. No desesperes y sigue practicando. Llegará un día que por inercia te sientes a redactar y no te suponga ningún esfuerzo extraterrestre.

Al escribir cada día consigues que tu estilo madure, batallas con la hoja en blanco y desarrollas estrategias para fomentar la creatividad.

Lee todo lo que caiga en tus manos

Leer a otros autores, sean del género que sean, te ayudará a mejorar tu forma de redactar. Comprobarás los recursos que utilizaron para enfatizar un pensamiento, cómo han tratado ciertos temas…

Leer despierta la mente y hace que veas una misma situación desde distintas perspectivas. Además, si tienes problemas con tu estilo, leer otros textos te permitirá identificar aquellas fórmulas con las que te sientes cómodo escribiendo.

Otra de las ventajas de leer tanto es que el repertorio de temas sobre los que escribir se multiplica. Conseguirás profundizar en los ámbitos en los que te has especializado y comenzar a ver luz en los desconocidos. Todo esto hace que la hoja en blanco se convierta en un mito.

Sé directo y claro

¿Te acuerdas en el cole cuando llenabas una pregunta de paja porque no sabías la respuesta? Ese “por si cuela” no te hace ningún favor. Todo lo contrario.

Ser directo, claro y ordenado con las ideas permite que el lector comprenda mejor la información que le estás mostrando. También denota seguridad, sabes de lo que hablas y por eso no necesitas relleno.

La gran mayoría de lectores escanean los textos que consumen en Internet. Al mostrar las ideas por puntos, subtítulos y con imágenes se obtiene un texto visualmente más ágil y atractivo. No te cortes en meterle la tijera a tus redacciones.

Ponle un pizca de cariño

Este punto es muy personal. Hay quienes prefieren los textos fríos que no importa quien es el redactor porque todos suenan igual. A mí me pirran los artículos que tienen emociones y mucho corazón. Y ya no digamos los textos literarios.

Los textos que marcan la diferencia te pellizcan el estómago o te hacen contestarle a quien los redactó. Me ha pasado muchísimas veces escribir un email a alguien que me ha emocionado, para bien o para mal, con sus palabras. Incluso ocasiones en las que no tenía muy claro qué decirle pero algo en el texto me pedía que lo hiciese.

Todo lo que haces con el corazón y no pensando en la cartera, conecta más.

trucos para redactar

Mima el tono al redactar

Para que no cambies de tono varias veces en un mismo texto es muy importante que sepas a quién te diriges. Lo mismo ocurre cuando traducimos. Exacto, tener presente al público objetivo.

No le cuentas una misma historia a un niño de cinco años que a un adulto. Igual que tampoco te comunicas de la misma forma con alguien que está familiarizado con la materia como con otra persona que le supone desconocida.

Visualiza a tu público objetivo como una única persona y todas sus aristas. Qué le motiva, cuáles son sus problemas, cómo es su día a día… y verás como las palabras fluyen sin desentonar.

También es clave que si tienes una manera especial de contar las experiencias o productos, la mantengas. Es tu sello más personal y lo que diferencia tus textos de otro escritor o redactor.

Tan importante es lo que dices cómo la forma en la que lo haces.

Introduce un broche de oro

Hay dos partes en cualquier artículo, libro o redacción que hacen que el lector quiera saber más o directamente lo deseche. Sí, el principio y el final.

Un principio regulero se puede sobrellevar pero una conclusión que no recoja las ideas principales y cale en el lector, deja un texto cojo. No tiene ese rollo que consigue que estés todo el día dándole vueltas a lo que has leído.

Cuando comienzo a redactar pienso primero en la conclusión. Es decir, pongo el foco en las ideas que quiero que el lector entienda y se quede con ellas. Una vez tengo el objetivo claro de para qué estoy haciendo ese texto, desarrollo el resto.

Revisión y retroalimentación

Igual que los buenos quesos y vinos necesitan un tiempo de maceración antes de degustarlos, lo mismo ocurre con las letras.

Una vez has terminado de escribir o traducir, deja varios días sin tocar el texto. En el momento que hagas la revisión tu mente estará fresca y será más crítica porque no estará pegada a él.

Invierte tiempo en revisar y sí, sé que cuesta mucho pero marca una diferencia brutal.

Otro punto que tienes que tener en cuenta es la retroalimentación que te dan los lectores. No te lo tomes como algo personal, todo lo contrario. Es una oportunidad de mejorar y exprimir tus habilidades.

Todos tenemos vicios a la hora de redactar y a veces no somos conscientes de ellos. Por eso es genial que otra persona te los indique.

Apaga el móvil

Esto es el fondo de armario de cualquier actividad. Si quieres tener el foco puesto en tu escritura apaga el móvil o por lo menos desconecta los datos y el wifi. Cualquier distracción va a hacer que pierdas el hilo y los minutos que has elegido para dedicar en esta actividad creativa. Incluso te diría que cuando estés aburrido no cojas el móvil.

Es alucinante la cantidad de ideas que surgen cuando estamos aburridos y el poco caso que le hacemos por estar con la vista pegada a una pantalla. Y si no me crees comprueba lo que viví estando 31 días desconectada de Instagram y otras redes sociales.

En conclusión…

Si quieres escribir cada día mejor tienes que tener paciencia, constancia y mucha actitud. Ponle corazón a todo lo que hagas, es tu sello. Prueba diferentes técnicas y crea tu propia estrategia. El éxito no llega en un día ni en dos, todo necesita un proceso. Y sobre todo, disfruta de lo que escribes. Tienes la gran suerte de plasmar con letras todas las ideas que atropellan tu mente.

A ti y a ti, gracias por dejarme besarte con letras.

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Reseña: Pon un coach en tu vida de Laura Chica

pon un coach en tu vida

Pon un coach en tu vida es un libro que llegó a mí por casualidad. Gracias a una de las peores etapas de mi vida, me paré a pensar qué quería realmente conseguir. No solo valía con dejarse llevar.

Una compañera y amiga, mi querida Mary, me habló de Laura Chica, de su empatía y de cómo traspasa las letras. Intenté leerlo, porque además me interesa mucho el mundo del coaching, pero no fui capaz de pasar de los primeros capítulos.

Tenía demasiada oscuridad en la cabeza y aún no había tocado el fondo necesario.

Para que un libro cale tiene que llegar en el momento adecuado

Este año sí me he visto con la energía necesaria y he empezado tres de sus libros.

  1. Tu futuro es hoy (en proceso).
  2. Pon un coach en tu vida (terminado).
  3. 365 citas contigo (en proceso).

Los dos libros que me quedan los estoy disfrutando con calma y exprimiendo sus palabras. No me parece productivo zamparlos de golpe sin ahondar en su significado. Hablaré de ellos en cuanto les haya sacado todo el jugo. Te dejo un aperitivo 😉

Cada día abro por una cita al azar, esta es la que Laura Chica me ha regalado hoy.

365 citas contigo, laura chica y pon un coach en tu vida

Pon un coach en tu vida

Cuando tocas por primera vez el libro y si no conoces muy bien la trayectoria, puedes caer en el pensamiento erróneo de creer que es otro libro más de autoayuda.

Definiría a Pon un coach en tu vida como el manual básico para adentrarse en el mundo del coaching. Si estás interesado en este campo profesional o simplemente te pica la curiosidad, con él vas a abrir una caja de información muy valiosa.

La división de los capítulos es limpia y clara

En cada capítulo se exponen las partes del coaching desde su propia definición hasta las distintas especialidades que lo forman. Un aspecto que he visto que también se repite en Tu futuro es hoy son los esquemas finales que recogen todo lo mencionado durante el capítulo.

Un gran acierto para fijar ideas 😉

Todo no es teoría. En los capítulos finales puedes reflexionar o empezar a ver las cosas desde otra perspectiva gracias a la inclusión de pequeños cuentos y frases de 140 caracteres.

Laura no se va por las ramas

Si ya en una novela no me suele gustar que el autor se enrede en detalles que no suman, mucho menos en los libros de no ficción. Me agota que para explicar un concepto se tenga que dar una vuelta enorme.

Sin embargo, esto no ocurre en estas páginas. Todo está explicado y razonado de forma sencilla y muy clara. Cualquiera puede entender los conceptos sin tener la sensación de que ya no sabe por dónde va el cuento.

Pon un coach en tu vida

Nuevos conceptos

Es un libro general con el que tener el primer contacto con el coaching, el desarrollo personal, etc. A mí por ejemplo el tema empresarial me interesa menos pero los capítulos relacionados con marca personal, emociones, eneagramas, PNL o el coaching educativo me los he releído y subrayado, como no, en rosa 😉

Es un foco de luz en un campo profesional con demasiado intrusismo. Conocer qué es un coach, cuáles son sus funciones y todavía más importante, qué papel tiene el coachee es básico y aquí está clarito clarito.

Una de las sensaciones con las que acabé el libro es que podemos hacer más de lo que realmente hacemos diariamente. Y además, que buscamos que los demás nos resuelvan con una varita mágica nuestros bloqueos cuando lo único que pueden hacer es acompañarnos y plantearnos las preguntas y herramientas adecuadas para romper el muro.

Conocer a otros autores y libros

Después de esta lectura mi lista de libros pendientes ha engordado más de lo que a mi bolsillo le gustaría. Es muy generoso por parte de Laura dar a conocer a otros autores, sus obras y sus enseñanzas.

Para que te hagas una idea, hay cuatro páginas de libros con los que seguir profundizando. Si te quedas con ganas de más, no pares de fomentar tu curiosidad. Para mí una persona no envejece realmente mientras siga aprendiendo cada día.

Las grandes personas dan y Laura Chica lo hace con una luz muy especial. Clic para tuitear

Más cositas sobre Laura Chica

Como dice en su web, es psicóloga, escritora, conferenciante, formadora, coach. Mujer, madre, emprendedora, y apasionada por los sueños con planes de acción.

Esta última frase me gusta especialmente.

Otro de los aspectos que me fascina de cómo se define y que también se ve reflejado en sus libros, es que no somos simplemente un título. Estamos llenos de matices y si queremos que nuestro camino brille, más nos vale intentar que el terreno personal y el profesional vayan de la mano.

Cada una de sus publicaciones en redes sociales @Laura_Chica está llena de inspiración y talento. Sus inconfundibles corazones te guiarán en el mundo del autoconocimiento.

¿La conoces? ¿Has leído algo de ella? Estoy deseando que me cuentes 🙂

Te dejo su canal de YouTube para que te siga inspirando.

A ti y a ti, gracias por dejarme besarte con letras.

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Por qué dije que no a escribir un libro de relatos

publicar un libro

Escribo relatos desde que soy pequeña. Recuerdo mi infancia como una niña muy curiosa e inquieta que siempre tenía una historia entre manos. A veces me gustaba escribir, otras leer sobre mundos imaginarios.

Con estos antecedentes te puedes imaginar que uno de mis sueños es escribir un libro y el siguiente publicarlo. Y cuando digo que el primer sueño es escribirlo es porque cada vez que me siento a hacerlo me tiembla todo, se me nubla la mente y todas esas ideas que rondan mi cabeza se disipan. El miedo a que el relato, el cuento o la historia en general sea un desastre me acorrala.

¡Estoy trabajando en ello!

Porque definitivamente no puedo alargar más esta lucha paralizante. Tengo que saltar al vacío.

El verano pasado contacté con una editorial –me reservo su nombre– para contarles mi historia y ver si podíamos hacer algo juntos. En su respuesta me decían habían visto mi blog y les había gustado mi forma de contar historias.

Me propusieron escribir un libro de relatos y yo acabé diciendo que no.

¿Por qué me negué a dar ese paso tan importante?

Me dio mala espina desde el principio

Con el tiempo y las experiencias he aprendido a hacerle caso a mi intuición. Sí, esa sensación que cuando no está condicionada por el miedo te afirma con claridad que estás en tu camino correcto. Cuando recibí el correo de vuelta me pareció rarísimo que con solo leer un relato –me confirmaron que no habían leído ninguno más– quisieran lanzarse a la aventura de publicar un libro con lo saturado que está ahora mismo el mercado editorial.

Tenían demasiada prisa

Las prisas nunca son buenas o por lo menos a mí no me gustan. Querían dejarlo todo cerrado cuanto antes, que me pusiera a escribir ya… Creo que los proyectos que tienen corazón necesitan cierto tiempo, no son de hoy para ayer. Además, si acabas de saber quién soy, ¿cómo quieres que todo sean tan excesivamente rápido sin ni siquiera verme en persona o conocer en profundidad cómo escribo?

publicar un libro

El medio de comunicación no me pareció el ideal

El primer contacto fue por correo pero el resto de conversaciones por whatsapp. Como siempre digo “soy moderna para unas cosas y muy antigua para otras”.

No me pareció profesional hablar sobre un contracto, un futuro libro y demás detalles por un medio como ese. Creo que un proyecto tan importante debe hablarse con calma, aclarando cada punto y si es posible en una reunión en persona o como mínimo por skype.

Su catálogo editorial no contenía relatos

De primeras vi que su editorial estaba centrada en los idiomas. Soy traductora así que contacté con ellos por si necesitaban de mis servicios. En el momento que me comentaron lo del libro volví a revisar su catálogo editorial. ¿Y qué encontré? Ni rastro de libros de relatos o de cualquier otro tipo que no fuese aprender idiomas.

Si ya todo me estaba resultando bastante incómodo y sospechoso, el catálogo me lo estaba diciendo a gritos “aquí huele raro”. No es normal que una editorial que tiene un catálogo concreto como puede ser libros de divulgación, de espiritualidad, de ficción, infantiles… se lance a otro género completamente de golpe y con un autor que nadie conoce.

Consulté las cláusulas con un experto

Después de reunir toda la información, le pregunté a un experto en el sector editorial cuáles son las cláusulas ideales. Su respuesta “no cedas tus derechos para más de uno o dos años. Es preferible hacer concesiones posteriores y así comprobar si te compensa seguir trabajando con una editorial o no”.

También es cierto que hay autores que ceden sus derechos unos 10 años para libros en papel con editoriales potentes. No era el caso. Me pedían 10 años de derechos para una publicación digital, ni siquiera lo iba a poder tener en mis manos o regalárselo a mi abuela… Además, el porcentaje que percibiría por libro era del 10 %.

¿Tú qué hubieras hecho?

Me siento orgullosa de haber seguido a mi intuición. Hay que luchar por los sueños pero no llegar a ellos a cualquier precio o por la vía rápida.

Al ser un formato digital, existe la opción de autopublicarme. El precio del libro puede ser inferior pero mi porcentaje muchísimo más elevado. O seguir batallando para que algún día mi nombre esté en la portada de un libro físico.

La semana pasada hablé de otro sueño cumplido, ¿ya lo has descubierto?

Gracias por dejarme besarte con letras.

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Budapest, la media maratón que parece lo que no es

media maratón de Budapest

Hace unos meses decidimos pasar unos días en Budapest. Después de coger los billetes de avión me dio por decirle a mi compañero de aventuras que mirase si por casualidad había alguna carrera en esos días. Digo si había, ¡la media maratón!

La inscripción a la carrera no fue precisamente barata. Creo que es la carrera más cara a la que nos hemos inscrito, pero ya que íbamos a estar allí… Era la oportunidad perfecta para hacer nuestra primera media maratón internacional.

Ha sido la carrera para la que más he entrenado. Tenía un chute de motivación brutal y a pesar de que nos han pillado los entrenamientos en mitad del verano, los hemos sacado adelante.

Soñaba con cruzar la meta de Budapest y se ha hecho realidad, aunque no como pensaba.

Problemas antes de empezar

La media de Budapest no ha sido la carrera con la que soñaba en cada entrenamiento. Nos hemos encontrado varias piedras en el camino antes y durante la carrera. Incluso he vivido momentos de mucha frustración…

Antes de comenzar el viaje, un pequeño imprevisto personal hizo que tuviéramos que modificarlo por completo. Pasamos de estar una semana en Budapest a tan solo el fin de semana. Incluso llegué a penar que no podríamos ir y un agobio inmenso me sobrecogió.

Había entrenado tanto que necesitaba descargar todas esas horas de pasar calor, de apretar los dientes para bajar el ritmo. No me podía quedar sin correr.

Tuvimos suerte de que hubiese un vuelo el domingo por la tarde. De lo contrario, el sueño de recorrer Budapest dándole a las zapatillas se hubiera quedado en eso, en un sueño.

Cansancio acumulado

El que al final solo estuviéramos sábado y domingo en la ciudad provocaba que nos pegásemos una paliza de viaje descomunal. 5 horas de autobús hasta Madrid + 3 horas de vuelo al aeropuerto de Budapest + casi otra hora de autobús hasta llegar a la ciudad.

Era la primera vez que íbamos a la ciudad y solo teníamos el sábado para hacer turismo. ¿Qué harías tú? Pues eso, acabamos con más de 20km en las piernas. Sé que no es lo más indicado antes de una media pero no nos quedaba otra que adaptarnos o perdernos una ciudad a la que no sabemos si volveremos ni cuándo.

Señales y más señales

A parte de los cambios en el itinerario del viaje, me estaban llegando otras señales avisándome de que la media de Budapest no iba a ser como yo había estado imaginando.

Tenía todas las cosas para el viaje preparadas, soy extremadamente organizada, pero no encontraba mi polar. Supuse que como mi compañero de aventuras salía de viaje a Madrid antes que yo y llevaba las maletas, lo había guardado él. Error.

Sigo sin saber dónde está el reloj y eso es rarísimo. El caso que me tocaba correr sin referencias de tiempo. Sí, llevo la app de Strava pero el móvil va colocado en una funda en el brazo por lo que no es factible mirarlo de forma regular. Te puede parecer un detalle muy tonto, y oye, seguramente lo sea. Sin embargo, a mí me generó estrés.

Quería aprovechar que Budapest es una ciudad llanita y que había entrenado mucho para conseguir bajar de las dos horas. O por lo menos, para bajar de 2:09:33 que es el tiempo que hice en Barcelona consiguiendo MMP.

Budapest tiene un recorrido trampa

Es cierto que los 21km de la media son prácticamente planos, de hecho, solo tuvimos 200m+. Con lo que no contamos es que a la vez que se disputaba la media maratón se hacía otra por relevos.

Todos estábamos mezclados y daba igual en el cajón que estuvieses, la verdad… A todo esto hay que sumarle que gran parte del trazado es muy estrecho y tiene algunas curvas súper cerradas.

¿Consecuencias? Teníamos que estar continuamente acelerando, frenando. Había momentos en los que adelantar era imposible. Demasiada gente y demasiada diversidad de tiempos. Era una mierda tener que estar pendiente de no tropezarte con otra persona o de buscar el hueco para poder avanzar.

La peor parte llegaba en los puntos en los que los relevos se turnaban. La gente se despistaba o de repente frenaban en seco para buscar a su compañero. Para mí, este fue uno de los peores punto de la carrera.

media maratón de Budapest

Avituallamiento en vaso

Otra de las cosas que me complicaron la vida y esta sí fue culpa mía, fue que todos los avituallamientos eran en vaso y no en botella. Había visto que teníamos como 6 o 7 avituallamientos con agua, isotónica y plátanos. Me parecía la caña. Pero no me fijé en la letra pequeña, la bebida era en vaso.

No sé beber en vaso. Tengo que pararme y beber poco a poco. Esto hizo que perdiésemos unos 10-12 minutos en total. Paramos en todos los avituallamientos porque llegaba sedienta.

No tenía forma de beber sorbitos durante la carrera, tenía que esperar al punto de hidratación. Ya no es solo la pérdida de tiempo tan grande, sino que de nuevo para y vuelve a empezar a correr. Para las piernas es una bomba terrible.

Un calor infernal

Cuando nos inscribimos a la media de Budapest soñaba con un tiempo fresquito. No pedía un frío polar pero sí temperaturas suaves. Pues bien, mientras en España se estaba viviendo una gota fría destructiva, en Budapest teníamos 30 grados.

¡30 grados!

Como sabéis, correr con calor me debilita muchísimo. No dejo de sudar y mi cabeza empieza a rumiar pensamientos negativos. Comenzamos la carrera a las 8 de la mañana, pero el calor ya estaba más que campando a sus anchas.

Es increíble el cambio que sufro cuando corro con frío. Lo pudiste ver en la Behobia, la carrera que más he disfrutado con diferencia.

Sudé tanto que las pestañas no me recogían más y me picaban los ojos. Los pies los llevaba empapados y desde el kilómetro 9 tuve una ampolla en la planta del pie derecho que me hizo sufrir de lo lindo. Era como pisar cristales rotos durante 12 kilómetros seguidos. No hagas la prueba.

El poder de la mente

Hasta aquí te puede parecer que la carrera fue una puta mierda. No es el caso, pero sí muy dura. Lo que más me hizo sufrir de todo esto no son los acontecimientos en sí, sino las expectativas que me había creado.

Una vez pasamos el kilómetro 10 con un tiempo de 1:03 ya tuve la confirmación de que iba a hacer un tiempo superior al esperado. Me frustré mucho, sobre todo al principio.

Nada estaba saliendo aparentemente bien. Pero no sé cómo, supongo que llevar ya nueve carreras de más de 18K a las espaldas, hizo que cambiar mi pensamiento.

Sí, no iba a conseguir mi objetivo con el crono.

Sí, hacía un calor asqueroso.

Sí, había demasiados embotellamientos.

Pero tenía la suerte de poder estar corriendo y hacerlo en otro país. Lo que tenía que estar es agradecida y no frustrada.

Unas vistas preciosas

El circuito es por los bordes del río y un par de kilómetros cruzando una pequeña isla. Las vistas del Parlamento, el Castillo de Buda, los puentes o el bosquecillo de la isla te regalaban unas vistas maravillosas.

Cambié el chip e intenté aspirar todo lo bueno que me estaba regalando esa mañana 🙂

A unos cuatro kilómetros de la meta, le dije a mi compañero de aventuras “llévame a la meta”. Necesitaba que tirase un poquito de mí porque mis piernas estaban cargadas con tanto cambio de ritmo y mi planta del pie… Te voy a ahorrar la foto.

Cuando su contestación fue “buf” sabía que algo iba mal. Él también iba jodido pero con la rodilla. Tuvimos unos minutos que nos faltó sentarnos los dos a llorar allí mismo. Sin embargo, en el siguiente avituallamiento  nos miramos y lo vimos claro.

Bajaríamos el ritmo y lo que hiciese falta pero la sonrisa y disfrutar de los últimos kilómetros que no nos lo quitara nadie.

2:17:48 es el tiempo que hicimos según la organización.

media maratón de Budapest

Una montaña rusa de emociones

A 100m de la meta empecé a llorar desconsolada.

Lloraba por lo muchísimo que me dolía el pie y todo lo que había aguantado sin quejarme.

Lloraba por la satisfacción de haber terminado mi primera media maratón internacional a pesar de los contratiempos.

Lloraba por todas las horas de entrenamiento que me habían llevado hasta allí.

Lloraba por lo agradecida que estaba de poder correr.

Lloraba acordándome de todos los mensajes de cariño y ánimos que he recibido durante estos meses.

Recuerdo bastante una frase que me dijo un amigo en mi cumpleaños “tienes una capacidad de control y sufrimiento más grande de lo que crees”. 

Ayer pude dar fe de ello.

Budapest ha sido un gran aprendizaje

No quiero que te quedes con la sensación de que ha sido una experiencia negativa. Al revés, me ha enseñado todavía más.

A no crearme expectativas, cualquier cosa se puede salir del molde de nuestra cabeza.

A encontrar el lado dulce incluso en los momentos de sufrimiento.

A ser consciente de que soy más fuerte de lo que la mayoría de veces pienso.

A ser más agradecida con todas las experiencias.

A ti y a ti, gracias por dejarme besarte con letras.

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