Sobre la educación de Emilio Lledó

Sobre la educación de Emilio Lledó

«Ser conformista supongo que debe querer decir algo así como conformarse con lo que hay e, incluso, aceptar que no hay quién dé más».

El veneno llamado conformismo

El ensayo Sobre la educación de Emilio Lledó me parece una joya que desgranar con los sentidos bien abiertos. Los cambios en educación llegan en su mayoría en oleadas sin sentidos ni puerto conocido. Filosofía es una de las afectadas y no parece que vaya a tener un final feliz.

Emilio Lledó explica por qué esa asignatura que muchos creen sin valor debería ser clave en la formación del carácter de cualquier persona. Ser críticos, cuestionarnos hasta nuestros cimientos más arraigados nos hace libres. Libres de poder cambiar. Nos capacita a no tragar sin saborear primero qué es lo que nos intenta colar. Sin embargo, el veneno llamado conformismo se cuela y parece que lo aceptamos como que la pizza tropical lleva piña.

Desde que doy clase siento que tengo un peso mayor con lo que digo a mis alumnos. No son meras palabras, dan forma igual que un día a mí me afectaron las que me dirigían mis profesores. Por eso en mi academia quiero llevar los idiomas a otro nivel. Un espacio en el que aprender inglés o francés vaya más allá de memorizar listas de verbos como si se fueran diccionarios con corazón.

El poder de la lectura en la educación

Esta obra hace un recorrido exhaustivo del sistema educativo llegando hasta la etapa universitaria. Cada vez nos inclinan más a escoger materias, aficiones, idiomas que tengan un resultado laboral. Se quedan en un segundo plano la realización personal, el crecimiento y el pensamiento crítico.

Quizás cuanto más pegados nos encontremos de una pantalla y más alejados de los libros podrán encerrarnos. Jaulas de luces led que merman nuestras capacidades si no comprendemos que necesitamos cuestionarnos por qué tomamos una decisión u otra. No hay nada malo en esencia sino en su aplicación.

«La literatura no es sólo principio y origen de libertad intelectual, sino que ella misma es un universo de idealidad libre, un territorio de la infinita posibilidad. Los libros son puertas que nadie podría cerrarnos jamás, a pesar de todas las censuras».

Te invito a que cruces todas las puertas, a que mantengas tu mente nutrida. Porque aunque te arrebataran la libertad de tu parte física no podrían traspasar el umbral de tu ser. Tenemos la tremenda suerte de que otras mentes se plantearon las mismas cuestiones y su sabiduría la esconden páginas que esperan ser leídas.

Como muy bien señala Emilio Lledó en Sobre la educación «La lectura, los libros, son el más asombroso principio de libertad y fraternidad».

Gracias por dejarme besarte con letras.

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