Mis tips para superar el Nanowrimo

Hace años escuché que cada noviembre se celebra a nivel mundial un reto de escritura, 50.000 palabras en 30 días. Casi nada. Pensaba que tenía que ser muy chulo y desafiador participar en un reto así pero no terminaba de animarme. Hasta este año, este sí que me he lanzado al Nanowrimo.

Llevo meses escribiendo mi primera novela con algún que otro parón que hubiera preferido no tener que hacer. Si algo me ha enseñado 2020 es a ser flexible como un bambú. Cuando comencé a escribirla, quería tenerla lista para justo noviembre y así poder mandarla a un concurso literario importante.

No está lista y no pasa nada.

Me había estado machacando demasiado. Esta novela es muy pero que muy emocional, un libro no es uno más, le prometí a una persona que escribiría. Así que la carga es doble, por lo que simboliza y por su contenido.

Estas últimas semanas han sido muy convulsas a nivel personal, sumado a la carga de trabajo y autoexigencia, necesitaba tomarme un respiro. Y Nanowrimo se puso en mi camino.

Mis tips para Nanowrimo

María Fornet, escritora y psicóloga maravillosa que además estuvo en el podcast con su libro Las mujeres de la familia Medina, compartió en su newsletter diaria que se iba a enfrentar al reto del Nanowrimo. Además, se le había ocurrido la idea de hacer piña mediante un grupo de Telegram.

No lo dudé y hoy quiero compartir contigo los tips que estoy usando con este primer contacto con el Nanowrimo, por si te animas a dar el salto.

Formar parte de un grupo de acompañamiento

Como te decía, cuando María Fornet propuso darnos calorcito unas a otras a través de un grupo de Telegram, me pareció una idea estupenda. Es igual que cuando sales a correr con otra persona, los días que tienes menos ganas te contagias de la energía de las demás.

He tenido la suerte que las 34 mujeres que forman este grupo son una llamarada de empoderamiento y sororidad. No es una competencia a ver quién lo consigue antes ni quién escribe más palabras al día.

Todo lo contrario.

Al final del día compartimos, además de nuestro número de palabras, las emociones y sensaciones que hemos sentido. Nos aconsejamos, como por ejemplo, usar las notas del móvil para todas esas ideas que se cruzan por la cabeza cuando no estamos sentadas escribiendo.

En definitiva, es un dar la mano virtual para hacer un viaje alucinante juntas.

Plantear un esquema previo al reto

Es muy importante tener claro qué queremos escribir antes de comenzar el reto porque si no podemos caer en el bloqueo del folio en blanco. Yo necesitaba soltar un poco la carga emocional de la novela y una idea muy loca llevaba meses llamándome.

¿Qué mejor que el Nanowrimo para hacerle caso?

Al año siguiente de terminar mi licenciatura, me salió trabajo en el aeropuerto de Málaga. Cada mañana pensaba en la cantidad de historias que fluctúan en un mismo lugar, historias de las que no somos conscientes.

Se me ha ocurrido crear un libro de relatos basado en esa premisa.

25 relatos, 25 historias diferentes que se entrelazan en un mismo día y en un lugar muy especial, un aeropuerto.

Estoy disfrutando muchísimo con esta escritura y he conseguido superarme a mí misma. Por ejemplo, el primer día escribí unas 2.700 palabras, nunca había escrito tanto en un solo día. Siempre he rondado entre 750 y 1.800.

Creo que este reto me va a ayudar a vencer muchos miedos y barreras mentales, a crear un hábito de escritura más fuerte.

Crear un colchón de palabras los primeros días

Estamos en el día 4 del reto, todavía estoy pendiente de cumplir con mis palabras de hoy, pero hasta el momento llevo casi 7.000 palabras escritas. Se debería escribir unas 1.700 diarias para cumplir con el Nanowrimo pero ahora mismo he conseguido crear un pequeño colchón de 2.000 palabras por si aparecen los días flojos.

Que aparecerán.

Es algo de lo que hemos hablado bastante en el grupo de Telegram. Todas coincidimos que es mejor escribir más los primeros días que solo limitarnos al mínimo de 1.700. Ir con ventaja aligera la carga y ayuda a disfrutar mucho más de esta aventura literaria.

No corregir ni juzgar

Me parece que este punto es fundamental. No podemos pretender que el primer borrador de la historia que tengamos entre manos sea perfecto. Es mucho más interesante soltar, escribir sin prestar atención a si el texto está tan bien escrito que se podría publicar nada más colocar el punto final.

No es el momento de corregir ni pulir detalles. Ahora toca vomitar, dejar que los dedos marquen el ritmo y no la jueza de turno.

Conseguiremos avanzar más rápido, no frustrarnos y sacarle partido a la frescura de los textos sin demasiadas vueltas. Ya llegará el momento ideal de hacer todo ese trabajo de jardinería literaria cuando termine el Nanowrimo y haya pasado unas semanas por encima del borrador.

Utilizar anclajes externos

Quien me conoce sabe que soy un poquito alemana para el orden y la planificación. Me fascina ser espontánea y creativa, gracias precisamente a contar con una rutina marcada, he sido consciente de que soy mucho más flexible.

Vale, sé que puede parecer que no tiene sentido, déjame explicarme.

Cuando has interiorizado una rutina, no tienes que perder el tiempo debatiéndote qué toca hacer en cada momento. Por tanto, tu mente está más despejada y fresca. Además de tener un horario más o menos fijo, me ayudan mucho los anclajes externos.

Crear mis propios rituales.

Para este Nanowrimo decidí preparar esta playlist con música que me alegra el cuerpo. Música que solo escucho cuando me siento a escribir para el reto, de forma que cuando le doy al play le estoy diciendo a mi cuerpo «venga, colega, a escribir».

Antes de sentarme a escribir, me pinto los labios de mi color favorito, vamos, el único que tengo; y también me coloco una diadema de flores que llevaba años esperando para estrenar pero que siempre me veía como una ridícula para usarla.

Ahora me siento como un hada de las letras con ella 🙂

Compartir el proceso en redes sociales

Uno de los aspectos que más dudé era si compartir o no todo el proceso del Nanowrimo en Instagram. Al principio me entraron los miedos «y si la gente ve que voy muy lenta, y si no lo consigo, y si parezco una flipada» ¿Te suenan?

Pero me lancé a la piscina y me ha encantado.

Cada día me llegan mensajes de ánimo y ese calorcito aunque sea virtual, llega.

Por eso te animo también a que si alguien te gusta en redes, no pierdas la oportunidad de decírselo. No te haces una idea lo solitario que resulta en ocasiones crear contenido con todo el amor del mundo y sentir que lo único que recibes es eco.

Cada semana compartiré también en el blog, cómo han ido esos siete días de reto 🙂

Nanowrimo me está ayudando a no pensar en el covid, en mi casa ha entrado sin invitación. Si puedes, agárrate a algo que te haga feliz, que te ayude a evadirte de todo el ruido y dolor exterior por unas horas.

Espero que te encuentres bien, te mando un abrazo lleno de amor y luz 💛

«Ten cuidado con los miedos, les encanta robar sueños» frase del azucarillo de mi café de esta mañana.

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