Cuéntame un microcuento

¡Hola bonitos!

¿Estáis preparados para que os susurre unos microcuentos? Pues ahí van, entre noticia y noticia, microcuento 🙂

La semana pasada os contaba en este post que todavía quedaban algunas noticias que compartir. La primera y con la que me faltan dedos que cruzar, es que el 10 de julio me confirmarán si tengo plaza o no en el Máster de Traducción Literaria. Os prometo que dejo las copas de champán preparadas por si acaso.

No necesito que me den buenas noticias, me basta con crearlas yo misma Clic para tuitear

Aunque todo el mundo me dice que es la parte de la traducción peor pagada, que casi no hay trabajo y un sinfín de historias para no dormir, a mí me va a explotar el corazón de la emoción. Nada es fácil sea en el ámbito que sea, y no espero que en este aspecto me lluevan pétalos de rosa por el camino ni que me den a traducir nada más empezar el próximo Harry Potter, pero lo que tengo más claro que los cristales de mi abuela, es que yo no me voy a quedar con las ganas de intentarlo. Como me dijo mi profe de latín y griego en esos lejanos tiempos del bachillerato, “estudia lo que te gusta que ya trabajarás en lo que puedas”.

Abrirse camino es muy difícil, lo sé, pero aunque a veces la paciencia me puede faltar tengo una virtud, cuando se me mete algo entre ceja y ceja no paro. Y creo que es la clave de cualquier cosa, constancia y sobre todo mucha pasión. Cuando amas lo que haces no te importa echar horas, investigar, tocar puertas… porque sabes que al final merecerá la pena esa inversión.

Solo necesito que digas que no puedo para que el dragón derrita los miedos, los peros Clic para tuitear

Lo mismo me está pasando con la creación de mi web profesional, hellominitrebol.com ¡Dadme un giratiempo ya! Sinceramente pensaba que me iba a costar bastante menos, pero no. Borrador, otro borrador y tiro porque me toca. Menos mal que he sobornado al señor marido para que lleve la parte técnica. Aunque hay momentos que me siento abrumada, también estoy muy muy ilusionada de ver algo que es mío, para bien o para mal. ¿Funcionará? Espero que sí y si no me llevaré otra lección de vida.

Es curioso que cuando acabé la licenciatura llegué a odiar la traducción e incluso me arrepentí de haber elegido esa carrera. El famoso calentón del momento. Todos estos años trabajando más o menos alejada de ella, me han hecho darme cuenta que la excitación y curiosidad que me produce sentarme delante de un texto para traducirlo o crear uno desde cero, como puede ser un relato, no me lo aporta nada más. Me fascinan las letras y los idiomas así que cómo no voy a intentar convertirlos en mi forma de vida.

Podría llegar a aprender cientos de idiomas, solo me interesa uno, dicen que se llama amor Clic para tuitear

Una de las cosas que más me gusta de haberme mudado a Madrid es la oferta tan amplia de eventos culturales y deportivos. Durante la feria del libro tuvimos la suerte de conocer un proyecto que me enamoró, Léeme. Además, durante la presentación del proyecto hicieron un sorteo y al señor marido le tocó el libro “Amor líquido”.

Os presento al señor marido 🙂

Irene transmite en un formato muy cómodo, el vídeo, su pasión por los libros y va más allá de mencionar si le gusta o no el libro sino que indaga en el autor, en la obra, en los porqués. Si la primera temporada me ha enganchado la segunda me tiene alucinada, la vuelta al mundo en 81 libros. ¿Puede ser más guay conocer lo que ocurre en esos libros en los lugares en los que se han escrito o inspirado? Muy brutal.

Estoy convencida de que va a dar mucho de que hablar y, ¿sabéis por qué? Porque es una pasada escucharla hablar de su proyecto, la pasión e ilusión se ven y se sienten. Os dejo el primer vídeo de la primera temporada, disfrutad 🙂

Le prometió un regalo único, uno que le hiciera volar sin mover los pies. Y de su mano, un libro Clic para tuitear

Y por último, os quiero hablar de los microcuentos.

Como habéis visto, he ido añadiendo microcuentos a modo de resumen de lo que os iba contando, ¿por qué? Me parece que la fuerza y creatividad que encierra un microcuento es muy potente. Un número limitado de palabras con las que tienes que expresarlo todo. Un gran reto.

A mí especialmente me encanta intentar darles forma mediante historias que ocurren a mi alrededor. Pasear por la calle, captar una situación y convertirla en microcuento. El libro de Microcuentos de amor, lluvia y dinosaurios me gusta mucho y tiene unas ilustraciones que son preciosas. Si os interesa, podéis encontrarlo aquí.

Lo que sí os aconsejo es que no intentéis leer un montón de microcuentos de golpe porque os vais a perder muchos matices. Un microcuento esconde más de lo que las palabras dicen. Leed y sentid las emociones que os trasmiten, no os fijéis en las palabras en sí.

La flor más bella no se seca, renace en cada emoción Clic para tuitear

A ti personalmente, gracias por dejarme besarte con letras.

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